Palabras de Lucile Houellemont de Gamundi, en la juramentación de la Junta Directiva ADESINC

Señores invitados especiales, especialmente General Justo Amilcar Fernandez, Superintendente de Seguridad Privada y General Rafael Atahualpa Cabrera Sarita, Inspector General de la Policia Nacional y otros distinguidos invitados.

Señores directivos de Adesinc:

Damas y caballeros:

En la noche de hoy me siento muy honrada, y especialmente emocionada, al asumir la presidencia de nuestra organización, sobre todo porque fue fundada por siete pioneros de la seguridad privada entre los que se encontraba mi padre, y Bismark Tavarez Caminero, de quien recibimos hoy la Asociación y a quien agradecemos sus palabras. Esta es una oportunidad para reconocer los inconmensurables esfuerzos de sus fundadores y anteriores directivos, que están en el corazón y la memoria de todos nosotros. Específicamente, queremos reconocer los desvelos de Bismark Tavarez y los otros integrantes del consejo directivo 2015-2017, que, en estos tiempos de legislación cambiante, han batallado con inteligencia y moderación en favor de la Asociación y el sector de la seguridad privada. Agradezco a todos los colegas que han depositado su confianza en mí y en los demás directivos que me acompañaran en esta tarea durante los próximos dos años.

El momento que vivimos tiene singular relevancia en la vida de nuestra organización en virtud de que asumimos sus riendas en un periodo de crecimiento macroeconómico sostenido de la República Dominicana en los últimos años pero lamentablemente en esta misma etapa, la seguridad se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de los dominicanos. La Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) y Finjus presentó en Febrero un estudio que revela que el 44.5% de las empresas afirman que sus negocios han sido víctimas de algún acto delictivo en los últimos 12 meses y concluye diciendo que “la inseguridad genera la reducción de la productividad, deterioro en el clima laboral interno y disminución del rendimiento laboral y las ventas.”

A pesar de que los esfuerzos de las autoridades, las incidencias de atracos y robos han llevado a que organizaciones de la sociedad civil afirmen recientemente que la delincuencia se ha “desbordado.”

Sin embargo, dejó claro que es el Estado, con sus fuerzas de seguridad, quien está llamado a la aplicación de la ley y ejercer funciones seguridad pública. Las empresas de seguridad privada trabajamos, en un ámbito “de la puerta hacia adentro”. Nos contrata un particular que desee ser protegido individualmente y paga nuestros servicios con sus propios recursos.

No obstante, quiero resaltar el hecho de que las empresas de seguridad privada en nuestro diario accionar resistimos constantemente a los ataques de los criminales.

En encuestas realizadas por DELOITTE a los oficiales de seguridad privada de empresas formales en nuestro país, el 24% declaro que se había enfrentado a por lo menos un crimen en su puesto de trabajo. El 91% de estos crímenes eran atraco al establecimiento bajo custodia.

En ADESINC, somos una agrupacion de empresas de seguridad privada y nos debemos a nuestros clientes pero siempre reconocemos nuestra responsabilidad social y es por esto que, durante este periodo, reforzaremos la comunicación y cooperación con las autoridades. Entendemos que la seguridad ciudadana es una acción integrada que desarrolla el Estado, con la colaboración de la ciudadanía, por lo tanto TODOS estamos llamados a participar para lograr este objetivo.

Proponemos crear, en Adesinc, y en Alianza Público-Privada con las Fuerzas de Seguridad del Estado, un Centro de Coordinación para la Prevención de la Criminalidad. Este Centro de Coordinación Público-Privado para la Prevención de la Criminalidad conectará formalmente a las empresas privadas con las fuerzas de seguridad del Estado: (1) Reportando a las autoridades aquellas actividades sospechosas e incidencias detectadas por los oficiales de seguridad privada para fines de prevención del crimen (3). Llevando un control estadístico e indicadores sobre la situación de seguridad del país para reducir los riesgos en el país a través de un esfuerzo conjunto y (3) en caso de fuerza mayor o emergencias nacionales, creando protocolos de interacción y colaboración para que la seguridad privada sea coadyuvantes de fuerzas de seguridad pública.

Nuestra segunda tarea será apoyar a nuestros asociados en la mejora continua de sus procesos de gestión, seguridad y cumplimiento de la normativa aplicable al sector. Trabajaremos intensamente junto con la Superintendencia de Seguridad Privada y los gremios de las modalidades de la seguridad privada para para elaborar estándares y deberes para el sector de seguridad privada; y con BASC Dominicana, ASIS Internacional y otras instituciones que aporten al objetivo de normalización en las empresas de seguridad privada. También trabajaremos con el Infotep para la formación de nuestro personal aprovechando los fondos que ya pagamos para este fin; con la Policía Nacional y el Ministerio Publico en la agilización del proceso de denuncias y seguimiento a los casos delictivos; con la Tesorería de la Seguridad Social y el Ministerio de Trabajo, enfocándonos en lo relacionado a la Seguridad y Salud en el Trabajo, el Código Laboral y la Seguridad Social; y con el Ministerio de Interior para la aplicación de la nueva Ley 631 Sobre Control Y Regulación De Armas De Fuego, Municiones, Explosivos, Armas Blancas Y Materiales Relacionados, con el objetivo de que en el reglamento de esta pieza legislativa, u otra que se introduzca, se reconozcan los derechos adquiridos y ponderen nuestras observaciones sobre la Ley.

Estaremos fomentando el crecimiento de la industria de la seguridad privada formal; impulsando la contratación de los servicios de seguridad privada que brindamos las empresas formales y autorizadas por el Estado para esta delicada tarea. Coordinaremos estas iniciativas con la Dirección de Compras y Contrataciones del Estado y con las asociaciones que agrupan los gremios empresariales, como el Conep y otras que nos acompañan hoy. En el país, la informalidad continúa creciendo y nuestra industria, a pesar de sus 25,000 puestos de trabajo formales, no es excepción.

Quiero enfatizar que la mala práctica de contratar a empresas informales para proveer servicios de seguridad privada trae mayor riesgo para los usuarios. Para esto vamos a compartir con ustedes algunos datos de la encuesta realizada por DELOITTE con la colaboración de algunas empresas de seguridad y la SSP sobre el Estado de Situación de la Seguridad Privada en nuestro país, apenas el 37 por ciento de las personas encuestadas declararon utilizar los servicios de las empresas de seguridad privada formales. 2/3 de todos los puestos de trabajo en seguridad son informales con la consecuencia de salarios bajos y falta de pensión, seguro de salud y demás garantías a sus trabajadores. Apenas un 41% de los guardias encuestado en las empresas informales declararon que sus antecedentes habían sido verificados. Sin embargo ese no es el caso de los guardias empleados en empresas de seguridad privada formales. En ADESINC, las empresas de seguridad privada formales que estamos agrupadas, tenemos acceso a una depuración exhaustiva a través de todos los organismos de seguridad del Estado y nuestra propia base de datos, garantizando una mayor seguridad en nuestros procesos de contratación. Estos servicios a nuestros asociados se fortalecerán aún más en nuestro periodo al frente de Adesinc.

Amigos, en estos momentos en que la desocupación ampliada en los jóvenes anda sobre el 30% y la criminalidad mantiene a la población en vilo, el sector de la seguridad privada, claramente está llamado a ser un efectivo aliado del Estado en dos áreas principales: (1) Con acciones preventivas en colaboración con las autoridades en la lucha contra la delincuencia y (2) como un gran generador de oportunidades de empleo formal para que, personas que están en situación de vulnerabilidad, tengan seguridad y estabilidad y puedan aportar a la economía de sus familias y de la Nación.

Actualmente nos encontramos en una encrucijada de nuevas disposiciones legales que determinarán nuestra propia existencia, específicamente nos referimos al conocimiento y estudio del Proyecto de Ley de Seguridad Privada, que aspiramos que sea sancionado en un proceso de consenso con los actores que directamente serán impactados.

Solicitamos a los legisladores que consideren las observaciones que nuestro sector ha realizado a este proyecto de ley y nos reiteramos en la mejor disposición de continuar la búsqueda del más amplio consenso en éste y otros proyectos y actividades, mancomunados con la Superintendencia de Seguridad Privada y demás autoridades e instituciones y organizaciones que nos apoyan en este esfuerzo.

El lema de ADESINC nos habla de Unión, Orden y Desarrollo. Los que hoy nos juramentamos como directivos de ADESINC tenemos un reto de renovar una institución con 34 años al servicio de la seguridad privada en la Republica Dominicana. Haremos nuestro trabajo buscando más unión entre nuestros asociados y colaborando con las autoridades para la prevención de la criminalidad, logrando más orden y seguridad en nuestros procesos operativos y de gestión, y fomentando siempre el sano crecimiento y desarrollo de la industria de la seguridad privada, procurando consenso a fin de garantizar un clima de negocios favorable, competitivo y que contribuya con el mejoramiento de la seguridad del país.